El aire es un gas comprimible. Cuando se reduce su volumen, aumenta su presión. Un compresor realiza esta transformación aspirando aire atmosférico y comprimiéndolo con energía mecánica.
Una analogía sencilla es una bomba manual que infla una bola. La bomba aspira aire y lo comprime a aproximadamente un cuarto de su volumen original. Como resultado, la presión dentro de la bola se convierte en cuatro veces la presión atmosférica.
La presión atmosférica absoluta es de aproximadamente 1 bar.
La presión dentro de la bola se puede expresar como:
- 4 bar absolutos
- 3 bares de sobrepresión
- «3 bar», comúnmente utilizado para significar sobrepresión